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jueves, 21 de abril de 2016

RSF: CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 de la Libertad de Prensa | La paranoia de los dirigentes frente a los periodistas


Reporteros Sin Fronteras (RSF) publica la edición 2016 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa. La evolución global muestra un clima de miedo generalizado y de tensiones, que se suma a una creciente influencia de los Estados y de los intereses privados en las redacciones.
La edición 2016 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa revela la intensidad de las acometidas de los Estados, de ciertas ideologías y de intereses privados contra la libertad y la independencia del periodismo.

Esta lista –una referencia en todo el mundo– muestra las posiciones que ocupan 180 países  según el margen de acción de sus periodistas. Al observar los índices regionales, encontramos que Europa (19,8 puntos) sigue siendo la zona en la que los medios de comunicación cuentan con mayor libertad, seguida –a gran distancia– por África (36,9)- con excepción del Norte- que, hecho inédito, pasa por delante de América (37,1), debido a que América Latina se encuentra sumergida  en una creciente violencia contra los periodistas. Siguen las zonas de Asia (43,8), Europa del Este y Asia Central (48,4). Al final se encuentra Oriente Medio y el Norte de África (50,8), que sigue siendo la región del mundo donde los periodistas enfrentan más vicisitudes y de todo tipo.

Tres países del Norte de Europa se sitúan a la cabeza de la Clasificación: Finlandia (en primer lugar desde 2010), los Países Bajos (2º, que gana 2 posiciones) y Noruega (3º, que baja un puesto).
España baja una posición respecto de 2015 y ocupa en 2016 el puesto 34, un descenso leve si se tiene en cuenta que durante el año pasado se dieron cambios legislativos ampliamente denunciados por la Sección Española de RSF, que los consideró un revés para las libertades: la Ley de Seguridad Ciudadana o “Ley Mordaza”, la modificación de la Ley de Enjuiciamiento  Criminal, y la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que amparaba la justicia universal.

Que la posición de España sólo haya bajado un escalón en la tabla se explica, entre otras causas, por el deterioro general de la libertad de prensa en todo el mundo, que afecta también a los países que ocupan las primeras posiciones. Francia (44º, -7) o Reino Unido (38, -4), que ocupaban posiciones aledañas en ediciones precedentes, han sufrido caídas más pronunciadas. La ferocidad de la lucha antiterrorista golpea directamente al corazón de la libertad.

ASCENSOS Y DESCENSOS NOTORIOS
En lo que respecta a las evoluciones más notables, encontramos el caso de Túnez (96º, +30), cuya situación mejora porque disminuyeron las agresiones y los procesos legales contra periodistas, así como el de Ucrania (107º, +22), que asciende en la Clasificación gracias a una relativa calma en el conflicto.

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