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viernes, 12 de julio de 2013

El número mágico hoy en INTENET es 3000000000

Un joven cubana sostiene un globo mientras está sentada en el muro del Malecón  Foto: Walfrido López R.
Durante las últimas cinco décadas, las leyes cubanas han sido muy duras reprimiendo el derecho de los cubanos a poseer artilugios que permitan cualquier tipo de comunicación con el extranjero fuera control del estado, incluso si estos artefactos son legales en el resto del planeta. Un ejemplo es que durante muchos años el gobierno prohibió a sus ciudadanos contratar servicio de telefonía celular, o comprar e importar computadoras. Hoy las leyes cubanas prohíben poseer antena satelitales para impedir que los cubanos puedan acceder a servicios internacionales de noticias y datos, algo que es legal en todo el mundo, incluso en países con una férrea censura informativa como son Irán, China o Viet Nam. Estas absurdas leyes provocarán que 11 millones de cubanos no puedan acceder a dos novedosos proyectos de acceso a INTERNET anunciados la semana pasada.

El primer proyecto es O3B, la abreviación de "Other 3 billion" y se refiere los 3 mil millones de personas pobres que no pueden acceder a INTERNET. Los ejecutivos del proyecto pretenden antes de noviembre del 2013 poner en órbita 20 satélites para proveer a 180 países una interface que permita una conexión a INTERNET de alta velocidad y a un precio accesible. La idea surgió en 2007 de la mente de Greg Wyler, fundador de O3B Networks, cuando este pionero del 3G estaba en Ruanda y no podía conectarse al ciberespacio a causa de la falta de infraestructuras de telecomunicaciones. El proyecto tiene un presupuesto de 880 millones de euros y están asociadas empresas como Google, el banco SHBC, Liberty Global y el SES europeo.

El segundo proyecto para proveer INTERNET de forma alternativa es Loon y viene de la mano de Google. La idea del gigante de Mont View en California es crear una red de globos que recorran el mundo a 20KM de altitud mientras llevan antenas especiales para proveer INTERNET. Estos globos pueden dirigirse desde la tierra y su única fuente de energía es el sol. Está pensado para conectar a las personas que habitan zonas remotas o rurales, para llegar a las zonas con falta de cobertura y para que las personas puedan volver a tener INTERNET después de una catástrofe.

La vida y las leyes en Cuba son tan absurdas como incompatibles con el resto de la humanidad. Un país donde no hay separación de poderes, durante más de cinco décadas el gobierno ha movido a su antojo y para su beneficio la línea amarilla que divide lo ilegal de lo legal, dejando muchas veces al ciudadano en el limbo jurídico o metiéndolo dentro de una cárcel. Estoy seguro que si hoy yo viviera en un barrio pobre de Bangladesh, una aldea de Zimbabue o en la selva de Chiapas y me conectara a INTERNET gracias al proyecto Loon o los satélites O3B, y decidiera compartir gratis la conexión por la que pago a mi Proveedor de Servicios de Internet (ISP), me pudiera convertir en una especie de Robín Hood tecnológico, y de seguro mis vecinos me adorarían. Pero vivo en la Habana, y si una noche cualquiera de Julio del 2013 me conecto desde mi casa a INTERNET gracias a mi antena satelital y los mencionados proyectos tecnológicos, y anuncio en Twitter y Facebook que estoy compartiendo gratuitamente con los vecinos mi conexión al ciberespacio, es probable que en vez del reconocimiento de mi concejal, vaya a tener un feo amanecer. Porque es seguro que me va a despertar un aparatoso despliegue de patrullas PNR en la puerta de mi casa, agentes de la Seguridad del Estado confiscando mi computadora, y decenas de policías PNR y técnicos de ETECSA en el techo de mi casa buscando la antena parabólica con la que accedí al ciberespacio. Pero los militares, los esbirros, los pilotos de aviones de combate, el servicio de inteligencia, la Seguridad del Estado, el MININT, el MINFAR, el MINJUS y todos los miembros de la Asamblea Nacional deberían entender de una vez por todas que la INTERNET no es mala y mucho menos un “arma del enemigo”. Que una constelación de globos que viajan a 20 KM de altura o veinte satélites que apuntan a la tierra sus antenas para proveer servicios de INTERNET de muy alta calidad y barata a 3 mil millones de personas incluyendo los 11 millones de cubanos, no es peligro para la seguridad nacional y mucho menos una señal de guerra contra Cuba. 

Después del fracaso del gobierno cubano para proveer INTERNET a sus ciudadanos con el cable submarino ALBA1, los proyectos Loon y O3B dan a todos los cubanos la oportunidad de oro para conectarse de forma alternativa a la red de redes. Será cuestión de pocos meses que ambos proyectos estén disponibles. Por eso los órganos competentes deberían modificar de forma expedita las leyes para que 11 millones de cubanos puedan acceder al servicio de forma legal, como el resto de los 3 mil millones a los que está destinado los novedosos servicios. Esta medida evitaría que en los próximos meses todos los cubanos interesados en acceder a INTERNET vía satelital, tal vez millones, sean multados o vayan a la cárcel. La reforma a las leyes relacionadas con este y otros importantes temas de las telecomunicaciones y la informática le demostraría al mundo y a los ciudadanos cubanos si su gobierno está realmente comprometido e interesado en proveerles INTERNET. También, con la implementación de estas nuevas medidas legales, Cuba pudiera ser borrada de las penosas listas negras en las que está incluida por su mala relación con los servicios de la red de redes.

Walfrido López R.
La Habana, Viernes 12 de Julio del 2013

Otros links relacionados:
Proyecto O3b
Proyecto Loon

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