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jueves, 14 de marzo de 2013

Las puertas que se abriran

Iglesia de Santo Tomás de Villanueva en Diciembre 2012 Foto: Walfrido López R
Cuando ves una puerta o ventana tapiada, deberías preguntarte ¿Por qué? Si la puerta es la entrada a una iglesia, a una escuela o ambas cosas, entonces también deberías hacerte las preguntas ¿Cuando? ¿Quién fue? ¿Por qué lo hizo? En 1961 el Dr. Fidel Castro R. expulsó a los padres Agustinos por considerados enemigos de la revolución cubana debido a las fuertes críticas de los religiosos al nuevo régimen comunista. Inmediatamente fue clausurada la prestigiosa Universidad de Santo Tomás de Villanueva, regenteada por la orden católica.

Varios años después, las instalaciones del moderno edificio universitario inaugurado en la década del cincuenta del siglo pasado y situado en el exclusivo reparto de Miramar, fueron reactivadas por el Ministerio de Educación (MINED) del gobierno cubano. El Instituto Politécnico de Química “Mártires de Girón” abrió sus puertas convertido en la “nueva escuela” para alimentar, enseñar y diseñar el “nuevo hombre”. Muchos de mis amigos que estudiaron química allí, viven hoy regados por el mundo.

Pero la iglesia del Santo Patrón de la universidad no tuvo mucha suerte. Durante los últimos cincuenta años el enorme salón de la capilla fue área de prácticas militares, depósito de armas y municiones, comedor estudiantil y discoteca. Sin protección oficial a lo largo del período revolucionario, fue invadida por oleada de desconocidos que saquearon y profanaron el templo, en especial los lugares sagrados de la liturgia católica. La termitas, el olvido, el tiempo pasado y los actos vandálicos han arrasaron con toda su belleza. De su valioso patrimonio solo se conserva la campana de la torre principal, por suerte, aislada del mundo exterior por falta de acceso a través su destruida escalera. Literalmente hablando, la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva tiene hoy el peor de los destinos. ¡Está abandonada a la suerte ¿de Dios?!

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